Escribo porque todo no
puede ser dicho.
Porque hay sonidos que
no reflejan mi pasión.
Porque hay mundos que
sólo puedo crear
con una hoja en blanco
y mi ilusión.
Escribo porque a las palabras
se las lleva el viento
y yo no quiero que sean
olvidadas.
Escribo porque defiendo
lo que pienso
y lo que siento.
Escribo porque puedo,
porque quiero, porque
lo deseo.
Escribo porque libera
mi alma
y aleja el cansancio de la vida cotidiana.
Escribo porque puedo
crear un dragón sin alas,
un mar sin agua salada.
Escribo porque cada día
merece ser recordado,
el gris, el oscuro y el
soleado.
Escribo porque puedo
viajar,
hacia delante, hacia
atrás.
Escribo porque en las
hojas aún estás vivo,
aún me abrazas, aún te
respiro.
Escribo porque entre líneas
aún oigo tus gritos
aún veo el humo del
cigarrillo,
aún estás conmigo.
Escribo porque mi mano
lo pide a gritos:
¡Qué se acalambren mis
dedos, que se canse mi codo!
Escribo porque la hoja
me llama
de tarde y de mañana.
Escribo porque imagino
que ella,
merece ser feliz.
Escribo porque me
imagino siendo niña,
siendo madre, siendo
reina, siendo esclava,
siendo libre, siendo
espada, siendo viento,
siendo música, siendo
arte.
Quizás me falte mucho
quizás haya vivido
poco,
pero eso no impide que
una hoja de papel
me lleve sangre al
corazón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario